Imaginá una biblioteca donde cualquier persona puede pedir cualquier libro. Pero en vez de ir físicamente, otro programa de computadora puede pedirlo en su nombre, mil veces por minuto, y armar nuevos productos con esa información.
Eso es una API: una forma estandarizada de pedir información a un sistema. Cuando un investigador desarrolla una aplicación que muestra los productos típicos de cada departamento, no necesita copiar manualmente todos los datos: su aplicación los pide a Re-evolución cuando los necesita.
Esto significa: información actualizada, sin duplicación, y un solo lugar de verdad.