Una fundación nacional de investigación y un organismo de cooperación internacional firmaron este lunes un convenio de tres años destinado a rescatar 50 variedades de papa nativa identificadas como "en peligro inmediato" — variedades que sobreviven sólo en una o dos comunidades, generalmente cultivadas por personas mayores.
Líneas de acción
El convenio articula tres líneas paralelas:
1. **Expediciones etnobotánicas** a comunidades remotas del altiplano norte y los valles altos, lideradas por equipos mixtos de la fundación con investigadores comunitarios. Objetivo: recolectar tubérculos-semilla, registrar conocimiento asociado y mapear sus zonas de cultivo.
2. **Conservación ex-situ** en el banco de germoplasma institucional, donde cada variedad se reproduce anualmente, se caracteriza morfológicamente y se almacena bajo condiciones controladas.
3. **Devolución y multiplicación participativa**: las semillas conservadas vuelven a las comunidades con material adicional para multiplicación. El objetivo es que cada variedad se cultive en al menos cinco comunidades en lugar de una.
El presupuesto
El organismo de cooperación aporta el 70% del presupuesto durante los tres años; la fundación nacional suma el 30% restante en personal técnico y uso de infraestructura. El Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras participa como observador y vinculará los hallazgos a la política nacional de semillas nativas.
Plazos
Las primeras 12 expediciones están programadas entre febrero y abril de 2025, antes del inicio de la temporada de siembra del altiplano. La caracterización completa de las 50 variedades debe estar publicada en línea para finales de 2026.
Contexto
Bolivia conserva más de 3,000 variedades de papa nativa, pero estimaciones recientes apuntan a que entre 200 y 400 podrían desaparecer en la próxima década si no se interviene. La pérdida no es sólo agrícola: cada variedad lleva consigo un nombre, una receta, un suelo y un conocimiento.